martes, 8 de noviembre de 2011

1er capítulo de Bram

La lluvia caía sobre mi rostro. El sonido de una flecha cortón el aire, el gruñido del monstruoso ejército resonó en el aire. Todo era caos a mi alrededor, los soldados corrían de aquí para allá con cubos de agua, intentando sofocar el fuego que consumía las casas se apagara.

Alguien gritó mi nombre, lo oí, pero no lo escuché. Mis ojos recorrían las calles en llamas buscando a la pequeña niña que antes iba cogida de mi mano.

La misma voz de antes me preguntó que qué era lo que hacía ahí parado, no respondí. Alguien me zarandeó. Mis ojos enfocaron a la persona que tenía delante, era Karem, mi amiga de la infancia. Comenzó a gritar mi nombre histérica. Volvió a preguntarme que qué hacía.

- Nina- dije.

Fue la única palabra que alcancé a pronunciar. El nombre de mi hermana. Aquella niña pequeña que antes llevaba agarrada de la mano. La misma niña que acababa de perder en medio de ese infierno de fuego y agua.

- ¡¿Has perdido a tu hermana?!- exclamó Karem horrorizada.

Yo asentí deseando que ella dejara de gritar y pudiera volver a la búsqueda de mi hermana. Ella me cogió del brazo y me dijo mientras me arrastraba:

- Vamos, tenemos que encontrarla.

Karem es pelirroja y tiene la piel tostada por años de trabajo en el campo. Sus ojos, son verdes, como grandes esmeraldas y su cara, adornada por pequeñas pecas la hace parecer más joven de lo que ya es. Es la persona más dulce que ha conocido incluso a veces empalagosa, pero la quiero, como se quiere al mejor de los amigos.

Llevábamos más de una hora buscando a Nina entre las llamas, la lluvia y los escombros cuando Karem me agarró del hombro y dijo con voz pausada:

- ¿Y si ha salido del pueblo? ¿Y si ha conseguido escapar y está con los demás? ¿Se te ha ocurrido esa posibilidad?

Una sonrisa iluminó mi rostro, no, no había sopesado esa opción y ahora, enajenado por el humo que contaminaba mis pulmones me pareció la más viable.

Agarré a Karem del brazo y corrí hacia la salida esperando, con toda mi alma, que mi hermana se encontrara con los otros refugiados que habían llagado a salir del pueblo. Un soldado nos cortó el paso y exclamó con voz amenazante:

- ¡No saldréis vivos de aquí, malditos bastardos!

Dicho esto se lanzó, espada en alto, contra nosotros. Con una mano empujé a Karem mientras con la otra sacaba el cuchillo que siempre llevaba escondido en la bota. Esquivé el mandoble e intenté clavarle cuchillo en la yugular. Fallé. El soldado me arrebató el arma de un monotazo y se dispuso a clavar su imponente espada en mi cuerpo.

Cerré los ojos esperando sentir el frío acero en mis entrañas. Se oyó un gemido.

Abrí los ojos, sorprendido de que no fuera mi garganta la que lo emitiera, y entonces vi a Karem con mi cuchillo en la mano. Había atravesado al soldado a la altura del estómago, destrozándole el hígado y matándolo al instante.

Avancé hasta ella, y vi su cara salpicada por la sangre de nuestro enemigo y con una expresión de horror. Le quité el cuchillo de las manos y traté de tranquilizarla.

- Karem…

- Lo he matado, Bram, he hecho algo que juré no volver a hacer.

- Karem, pequeña, lo has hecho para protegerme y te lo agradezco. Si no llega a ser por ti estaría muerto.

- Pero…

-Karem olvídalo y salgamos de aquí de una vez.

La joven me miró como si observara a un fantasma, sin embargo, asintió y avanzó con paso decidido hacia la salida.

La lluvia seguía cayendo sobre nuestros cuerpos cuando llegamos a las cuevas donde se habían refugiado los aldeanos supervivientes. Otro soldado nos salió al paso, era alto, rubio y con los ojos de un rojo intenso. Nos miró de arriba abajo y envainó su espada. Se alejó de nosotros sin prisa, como dándonos a entender que no representábamos el más mínimo peligro para él.

Un hombre adulto corrió hacia nosotros, era John, el médico del pueblo. Se acercó a Karem y examinó su cara aún manchada de sangre.

- Buff- suspiró- temía que estuvieras herida.

Karem sonrió - ¿Quién era ese?

- ¿Ese?- Dijo, señalando al joven soldado.

- Sí

- Se llama Dan, es un soldado que ha desertado del ejército. Nos ha ayudado mucho.

Karem se acercó al joven y le tendió la mano.

- Me llamo Karem, y soy la hijastra del alcalde. Gracias por ayudar al pueblo.

El soldado miró la mano que le ofrecía la joven y después de pensárselo un rato la aceptó.

-Dan

Karem sonrió.

- ¿Dónde está Nina?- le pregunté a John

- ¿Nina? ¿Tú hermana? No la he visto, no ha venido con nosotros.

En ese momento todo mi mundo se derrumbó, aquellas palabras eran como diminutos puñales que se clavaban en mi corazón, mis ojos se llenaron de lágrimas.

- ¿Se… seguro que no la has visto?- tartamudeé

- No, lo siento

Me volví hacia el camino que conducía al pueblo.

- ¡¿Dónde vas?!- Me gritó John.

- A buscar a mí hermana.

En realidad no quería que mi voz sonara tan agresiva como sonó, pero el dolor consumía mi corazón y solo pensaba en encontrar a Nina. Alguien me agarró del brazo fuertemente, impidiéndome avanzar.

- No seas idiota, si vuelves ahora acabarás muerto.

Era Dan, el joven soldado el que me sujetaba. Lo miré con odio.

- Suéltame, encontraré a mi hermana, aunque sea solo su cadáver.

Días más tarde me arrepentí de esas palabras. Dan no me soltó, sino que me agarró más fuerte.

- Recapacita, tu hermana ya está muerta, no seas tan estúpido como para arriesgar tu vida por un cadá…

- ¡No lo digas! ¡Ni se te ocurra pronunciar esa palabra! ¡Mi hermana está viva y tengo que encontrarla!

- Pero tú mismo has dicho…

- ¡Karem! ¡No te de parte del soldado! ¡Nina está viva!

- Esta bien- suspiró Dan soltándome- si no te quedas por las buenas, será por las malas.

Me agarró por la nuca y presionó una parte de ella. Todo se empezó a nublar y caí al suelo con un golpe sordo. Después, todo se desvaneció.

Prólogo de la historia de Bram (que aun no tiene nombre)

Este es el prólogo de una de mis historias, lo hice hace algún tiempo así que supongo que lo acabaré cambiando, pero bueno. Esta historia todavía no tiene nombre (como todas las que tengo ¬¬) pero bueno yo la llamo la de Bram por el nombre del prota, es un tanto corto pero bueno:

Me llamo Bram y ahora solo soy un simple campesino que vive la vida más sencilla. Pero no siempre fue así. He odiado, he amado, he luchado por la menos noble de las causas. La VENGANZA. Y ahora, en mi lecho de muerte necesito contar mi vida, mi historia, la historia de los amigos que he perdido, y la de los que he ganado. Aquella en la que luché, amé, lloré. En definitiva la historia de mi venganza.

Mi primera entrada... espero no fastidiarla

Bienvenid@s a mi nuevo blog :) En esta primera entrada quería dedicarme a exponer largamente lo que vienen siendo los contenidos de este blog, pero como no quiero aburriros os los resumiré. Básicamente me dedicaré a contar las chorradas que me pasen por la mente y a subir parte de mis historias :)

Bueno, sin más dilación, que empiece todo.